(Becchi, 1815 - Turín, 1888) Santo y sacerdote italiano,
también llamado Don Bosco. Su niñez fue dura, pues después de perder a su
padre, tuvo que trabajar sin descanso para sacar adelante la hacienda familiar.
Se cuenta que aprendió a leer en cuatro semanas; quería estudiar para ser
sacerdote, por lo que tenía que hacer todos los días a pie unos diez kilómetros
(a veces descalzo, por no gastar zapatos) para ir a estudiar en el liceo de
Chieri
Ordenado en 1841 y preocupado por la suerte de los niños
pobres, particularmente por su imposibilidad de acceso a la educación, a partir
de 1842 fundó el Oratorio de San Francisco de Sales. Estableció luego las bases
de la Congregación de los sacerdotes de San Francisco de Sales, o salesianos
(1851), aprobada en 1860, y de su rama femenina, el Instituto de Hijas de María
Auxiliadora. Estas instituciones fueron dedicadas a la enseñanza de los niños
pobres.
La orden salesiana alcanza hoy en día 17.000 centros en
105 países, con 1.300 colegios y 300 parroquias, mientras que el instituto
femenino de María Auxiliadora (las Hermanas Salesianas) posee 16.000 centros en
75 países, dedicados a la educación de la juventud pobre.
San Juan Bosco murió la madrugada del 31 de enero de 1888
en Turín. Durante tres días, la ciudad piamontesa desfiló ante su capilla
ardiente, a cuyo entierro acudieron más de trescientos mil fieles. Fue
beatificado en 1929 y canonizado en 1934; para su canonización se presentaron
seiscientos cincuenta milagros obrados por él. Su festividad se conmemora el
día de su fallecimiento, el 31 de enero.
